El alegato del excremento.


Me llamo Tordo Coprolito y no, no soy italiano ni católico aunque también estoy omnipresente. Nos conocemos desde que tienes uso de razón y si bien tu desprecio alimenta tu coprofobia  voy a intentar que cambies de gustos. Un paseo por mi genealogía será suficiente para ayudarte a  reconciliarte con nuestro papel en la historia.

Hace poco un antepasado mio de hace 130 millones de años apareció en una excavación. Heredando su apellido me pertenece el derecho de  contarte el origen de nuestro nombre: El coprolito es un fósil de excremento de cualquier especie animal, incluido la tuya, que ha sufrido un proceso de mineralización con el paso del tiempo. Es kurioso,  pero tu interés por mi antepasado es mayor que el que experimentas por mi, pues alguien pagó una ingente cantidad por llevarse a mi abuelo a su  retrete. La excusa mía es el tiempo, que reconozco mejora nuestras propiedades y diluye los defectos; la tuya es mezcla de fetichismo y ciencia, pues con razón, sabes que mis abuelos te ayudan a descifrar la vicisitudes de los tuyos a través de la Paleontología.

coprolite de dinosaurio subastado en Bonhams en el mes de mayo

No quiero insistir en el ‘totenismo’ hacia mis antepasados pero tienes hermanos que se fabrican Joyas con nuestros zurullos, paradójicamente para llevar mierda en una mano mientras que con la otra se limpian de más mierda (no confundir, o si,  con mass media) que luego arrojan con desprecio al wc. Espero, por el bien de sus conciencias, que no se equivoquen jamás de mano ni de mierda.

Tengo un primo-hermano que se llama Estiércol al cual respetas, desde el asco, con la imprudencia de considerarlo de culo ajeno. Por ello te has atrevido a esclavizarlo con usos más paganos, pero que han permitido a ciertas culturas desaventajadas no caer en los pozos evolutivos.  A mi primo lo habéis usado de combustible por su gran poder calorífico, de material constructivo por su capacidad impermeabilizante e incluso con él fabricasteis vasijas y cuencos mezclados con arcilla. No entiendo pues esta idea de sometimiento al desprestigio excepto cuando la necesidad apremia.

vivienda masai hecha de barro y estiércol

Mención especial se merece el tratamiento exquisito que han recibido viejos camaradas. En nuestro panteón de culos honestos desfila en proa la posadera de Piero Manzoni por hacer de nosotros un arte enlatando sus boñigas en porciones  y revenderlas a precios razonablemente desorbitados. Todavía no entendemos el grado de confusión que creo su obra entre vosotros siendo el primer mortal en valorar la mierda por encima de la creatividad.

Piero Manzoni. Merde d’Artiste 1961

Nuestro profeta en la tierra, Dominique Laporte , en su reconocida HISTORIA DE LA MIERDA hace hincapié en la necesidad de recuperar la sabiduría escatológica nombrando uno por uno los benefactores de nuestro conocimiento.

Otras artes nos mencionan con elegancia. En el Quijote no podemos renunciar a la mierda, ya que es una de las grandes bazas cómicas de su primera parte. Jonathan Swift, el autor de «Los viajes de Gulliver»,  escribió «El arte de meditar sobre el retrete» y planteó, en clave satírica, construir letrinas de lujo por todo Londres. Quevedo escribió de ella y sus alrededores e incluso tituló una divertida obrita en prosa «Gracias y desgracias del ojo del culo».

Quiero que recuerdes también la prostitución que ejercimos en vuestro beneficio. En el siglo XIX en la  China de Koun-tse-fan eran comunes los multi-retretes enfilados en vía pública en los que evacuar era un negocio pues los  funcionarios  ‘abonaban’ una moneda por descarga al ciudadano cauto con el fin de comprar el mejor abono del momento para los cultivos sociales. No se porqué solo un siglo más tarde la misma moneda volvió a manos del funcionario a cambio de la limpieza de los retretes.

Espero que sirva este alegato para ayudar a construir de tu reflexión un homenaje a nuestra memoria. La próxima vez que dejes el culo al aire piensa en la cantidad de cosas que estas echando a perder.

MUCHA MIERDA¡¡

Fuente: Wikipedia, El mundo «la mierda sienta cátedra», Ananka’s Diary, elaboración própia.

La extraña historia de la mujer luminosa de Pirano


Esta es la increíble historia  de Anna Monaro, la mujer que emanaba luz de su pecho.

Pirano. Italia 1934. Anna es una mujer de clase media de 42 años, esposa de un pescador y madre de varios niños, una mujer poco emocional e impasible, religiosa, casi siempre vestida de negro. Anna era enfermiza, padecía de asma severa que le obligaba a dar amplios paseos nocturnos en el barco de su marido.

El 8 de marzo de ese año, los huéspedes del hostal Piran estaban dispuestos a pasar la noche como de costumbre  cuando, Maria Gherardi, una cliente con insomnio  que se encontraba en una habitación con otras siete mujeres, entre ellas Anna, vislumbró una pequeña nebulosa lumínica sobre el pecho de la señora Monaro. El enigmático fenómeno se repitió varias veces en las noches entre el 9 y el 19 de Marzo y obligó a su internamiento en el hospital de la ciudad donde fue recibida y estudiada por varios científicos de prestigio.

Los  primero médicos en reconocer a Anne fueron  Fabio Vitali, y G.C. Trabacchi que condujeron un extenso análisis basado en el aislamiento de la paciente y en la toma de datos, fotos e incluso un vídeo de 3 segundos para concluir que el fenómeno era, cuanto menos, real. Su primera descripción fue:

«..A las 10 35 p.m., sin ningún sonido, aparece súbitamente del pecho de la paciente un pequeño resplandor de luz blanca-azulada que asciende lentamente hasta el cuello hasta iluminar sin sombras claras sus facciones. Al mismo tiempo, la paciente se revuelve de su sueño emitiendo un pequeño gemido…»

El caos propagandístico de la época convirtió el caso en fuente de las más disparatadas teorías pseudocientíficas, religiosas y místicas. Hubo un psicólogo que defendía la presencia de organismos eléctricos y magnéticos indefinidos en el cuerpo de la mujer. Sólo la atención suscitada en un par de reconocidos científicos aportó algo de luz (nunca mejor dicho) a las causas de la inexplicable quimera.

El primer científico serio que publicó  (en The Times) una aproximación al fenómeno fue el Doctor Giocondo Protti, que apoyado en los estudios de bioluminiscencia de E.N. Harvey «The nature of Animal Ligth.1920» estableció que el estado de debilidad de Anne debido al ayuno religioso incrementó la cantidad de sulfuros en su sangre y sudor que convenientemente estimulados por la radiación ultravioleta de la propia sangre alcanzan propiedades lumínicas. Para Protti la emisión ultravioleta de la sangre de Monaro estaba fuera de toda normalidad.

En septiembre siguiente se publicó un exhaustivo informe de 52 páginas, en el que participó el famoso físico Enrico Fermi,  que contienen los resultados de los exámenes, las observaciones y experiencias sobre  Anna Monaro en la clínica Romana (Suplemento de «investigación científica», año V, vol. II, N º 5-6 ). Se obtienen, al menos, el marco de física y psíquica de la personalidad de Monaro y muchas noticias sobre su vida y su familia de Koper, donde nació en 1892. «..Una mujer somáticamente normal, sin psicopatías aunque  con predisposiciones fantásticas por sus carácter religioso…» sic

Más adelante la historia se fue cargando de componentes religiosos y psicológicos. La propia Anne contaba que en sus sueños y recurrencias infantiles aparecía siempre desprendiendo un áurea luminosa blanca .Todo ello condujo a una sacralización del fenómeno que lo arrastró al pozo de los desmemoriados.

La historia de esta “luminosa mujer” aparece en la edición impresa de los más importantes periódicos de la época. The Times (5-Mayo-1934), London Illustrated News y la L’Illustrazione Italiana. Fue una auténtica celebridad en los círculos médicos y el indescifrable prodigio siempre estuvo acompañado de la rumorología y populismo de las clases sociales menos cultivadas.

Fuentes Wikipedia, Aldo Cherini, «La singular historia de Anna Monaro», «Unexplained Phenomena» de John Michell, Bob Rickard, Robert J. M. Rickard

La prisión de hielo


Repasando el capítulo «Congelados» de la estupenda serie House, encuentro la historia en la que está inspirado. Como siempre la realidad supera la ficción.

Lin Jerri Nielsen (Mira Sorvino en la serie) es una doctora americana cuya angustiosa emergencia médica en la estación de investigación internacional Amundsen-Scott del Polo Sur suscitó la atención internacional de los medios.

Jerri, una mujer de 47 años, brillante médico de urgencias en lo profesional, y una pobre divorciada y algo fracasada en lo personal, emprende la aventura de su vida. Solicita, y obtiene, el puesto de doctora en la Estación Amunsend-Scott (a 3000 metros de altitud y sobre una capa de 1000 metros de hielo) , en donde permanecerá un año, siete meses de los cuales en completa oscuridad y a temperaturas de setenta grados bajo cero.

Durante ese largo invierno de 1999, la doctora Nielsen, que era el único médico entre los 41 hombres y mujeres en el Polo Sur, se descubrió un bulto en su pecho al que no dio , en principio, demasiada importancia por tener antecedentes de quistes y haberse practicado una mamografía unos meses antes de la expedición.

La estación acababa de cerrarse para pasar el largo invierno. Ninguna nave podría aterrizar hasta  como mínimo octubre cuando llega la primavera. La soledad y el miedo barruntaban malos augurios en el ánimo de Jerri

«…pasado un mes  todavía estaba allí y había aumentado ligeramente su tamaño y era más irregular. Podía sentir el comienzo de otra masa justo debajo de él. Decidí esperar un tiempo más antes de decirle a nadie nada, ya que nada se podía hacer al respecto. Quería ver si se producían otros cambios. Yo sabía que podría ser cáncer, pero yo no estaba dispuesta a creerlo todavía, y no quería sembrar la alarma entre los miembros de la expedición…» Nielsen en su libro «Ice Bound«

El 21 de junio de 1999, después de contactar por email con  Kathy Miller, oncóloga de la Universidad de Indiana y contar a sus compañeros el problema; Jerri decide auto-practicarse una biopsia para fotografiar los resultados, enviárselos a la Dra Miller y obtener un diagnóstico del problema.

Jerri insertando una aguja en su pecho en la primera de las biopsias que se practicó

El mismo 22 de junio, Jerrie tenía el diagnóstico en su email: se confirmaba el carcinoma.

A partir de ese momento la expedición completa aunó sus esfuerzos para elaborar el mejor tratamiento posible a la paciente. Los suministros de la base en ese momento no disponían , lógicamente, de ningún tratamiento químico contra el cáncer con lo que se organizaron nuevas expediciones para «dejar caer desde el cielo» las medicinas necesarias para la quimioterapia.

La primera expedición aérea, en un  Hércules LC-130, lanzó un paquete de ayuda médica junto con un ramo de flores y frutas frescas la oscura noche del 10 de julio. «Es la misión más difícil que hemos intentado en tiempo de paz,» dijo el comandante teniente coronel John Ore de la base de la fuerza aérea «McChord«, cerca de Tacoma.

La caída de la ayuda es especialmente arriesgada, debido a las temperaturas de 80 grados bajo cero,  24 horas de oscuridad, los fuertes vientos y la necesidad de abrir una puerta de carga en pleno vuelo. A esa temperatura el fluido hidráulico, el combustible e incluso el petróleo comienzan a espesar con los riesgos que ello suponía.

El 13 de julio, en la siguiente expedición, un escaner destinado a evaluar el progreso de la enfermedad de Jerri quedó prácticamente destruido en su caída debido a que el paracaídas no se abrió correctamente.

La doctora Nielsen comenzó la quimioterapia el 23 de julio  mientras que Miller y su enfermera, la doctora Haney, se comunicaban todos los días con su desesperada paciente a través de videoconferencia y emotivos emails desde el Hospital Universitario de Indiana. Después de un crecimiento  inicial del tumor, y otras dos ‘auto-biopsias’ logró estabilizarse el cáncer prolongándose el tratamiento  hasta octubre,  cuando un avión de la fuerza aérea pudo rescatar a la doctora y trasladarla, vía Nueva Zelanda, a Indiana. EEUU

Una vez recuperada, la doctora Nielsen recopiló pensamientos y vivencias en su libro «La prisión de Hielo». Fuera de cualquier inspiración mística o religiosa recoge las experiencias, miedos y soledades que  padeció durante su estancia en el Polo Sur, todo ello mezclado con frustración, frío y ventisca. Inspiradora del capítulo de House aludido y de telefilmes como el protagonizado por Susan Sarandon.

Editado 24/6/2009: La familia de  La doctora Nielsen ha anunciado hoy su fallecimiento a los 57 años de edad. D.E.P

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Para saber más:

Extracto del libro «Ice Bound» por Jerri Nielsen [ENG]

Video de la «Air national Guard» documental sobre los aterrizajes en el polo

Noticia de su fallecimiento