Chocolate, lechugas y cine quinqui


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Dicen que en un casting del director Eloy de la Iglesia había más síndrome de abstinencia que en diez conventos de clausura. A uno de los padrinos del cine quinqui le gustaba emborracharse de realidad para repartir personajes en sus películas. Esa realidad de cucharas ennegrecidas, elásticos mohosos y pelotillas de papel de plata. Las papelinas como papel protagonista. Un cine profético que condenaba a los actores a interpretarse a sí mismos a ‘caballo’ del guión-oráculo y la jeringuilla compartida.

(Para seguir leyendo visita el artículo completo en Jot Down Magazine)

Tarde de Perros. Homenaje del grupo punk Los Lügers al cine quinqui.

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