La sonrisa de Kiki

Ocho días atrapado bajo el peso de mil escombros, sin luz, sin agua, sin nada que llevarse a la boca. Ocho días sin ver a su madre y su familia. Ojos hundidos por la deshidratación. No hay lágrimas porque los más pequeños siempre guardan la esperanza. No hay dolor porque la vida es todavía un juego para ellos. Por eso, cuando se hace la luz, cuando se acaba la pesadilla,… siempre hay una impresionante sonrisa. Kiki ha vuelto y viene para terminar el juego…

El hombre sin pasado.

Imagina que un día te despiertas por la mañana sin saber quién eres. Imagina que un día pierdes todos los recuerdos que se almacenan en tu memoria y no reconoces nada ni nadie de tu familia o entorno. ¿Cómo afrontarías el porvenir? ¿Tratarías de rehacer tu pasado para encauzar tu futuro o romperías con los [...]

El alpinista que descendió reptando y con los tobillos rotos “El Ogro” en el Karakórum.

La guerra entre hombre y montaña es milenaria. Todavía sobrecogidos por la batalla perdida en el Latok II quiero regalaros una aventura espectacular. Una victoria de un hombre que hizo historia al doblegar una de las montañas más peligrosas del mundo: el “Baintha Brakk” conocida también como ‘El Ogro’, por el respeto que suscita. El [...]

Valentina. La niña que dormía entre los muertos.

Se cumplen ahora 15 años del genocidio de Ruanda. Una marca indeleble de infamia en el corazón del medro humano. Valentina Iribagiza tiene ahora 27 años y es ejemplo vivo de la memoria de aquella barbarie. Valentina, con 12 años, fue una de las escasas supervivientes tutsis de la matanza de Nyarubuye. Sobrevivió a los machetazos hutus y permaneció escondida entre más de 2.000 cadáveres en la Iglesia del pueblo durante 43 días; mimetizando un hilo de vida entre el hedor a muerte y el odio racial e irracional que emborrachó a toda una nación.

El hombre que atravesó una montaña.

Cuando la tozudez se mezcla con la avaricia fabrica historias para la memoria. William Schmidt, alias “el burro”, era un minero seducido por la fiebre del oro que emigró con lo puesto al desierto de Mojave en busca de fortuna. La codicia y el miedo a los robos por compartir rutas con otros aventureros le llevaron a cavar, él solo, un pasadizo en la montaña directo a la fundición comunal. 38 años tardó en horadar , en secreto, 800 metros de una galería que se convirtió en monumento a la intrepidez amén de legado para generaciones incrédulas.

Los niños (perdidos) de Dios. Ángeles del sexo.

Mercedes es una mujer madura y elegante, de pelo plateado, voz trémula y corazón de oro. Lleva 30 años luchando contra las sectas. 30 años intentando devolver la voluntad robada a su hija en 1979 por “Los niños de Dios”, una de las sectas más peligrosas y destructivas de la historia. Sexo libre, religión manipulada, abuso de menores y torturas; son la carta de presentación del grupo que captó a su ‘Mari Merche’ cuando todavía jugaba con muñecas. Aún hoy desconoce su paradero. Me reúno con ella en un rincón de Madrid para escuchar su historia.

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